Preguntas frecuentes


¿Por qué se insistió en la venta a SEPI si esa opción fue descartada por Alcoa en septiembre de 2020?

Alcoa considera que una venta de la planta a un tercero a través de SEPI con una cláusula adecuada de limitación de responsabilidades por parte de SEPI, con el respaldo gubernamental que eso supone, aportaría una protección adecuada tanto para Alcoa como para los trabajadores, de forma que los riesgos en una venta de estas características (venta de un activo inviable con una contribución muy relevante) quedaran cubiertos para la compañía y el futuro de la planta.

En septiembre de 2020 no se pudo llegar a un acuerdo de intenciones con SEPI por una serie de cuestiones comerciales que impidieron llegar a un entendimiento, entre ellas, la solicitud de demandas comerciales muy por encima de las que Alcoa estaba dispuesta a aceptar: derechos preferenciales sobre la refinería que no formaba parte del proceso de venta o demandas de contribuciones por parte del vendedor (Alcoa) por encima de los 100 millones de dólares.

En sus ofertas no vinculantes de compra a SEPI, los candidatos no ofrecían pagar un precio por comprar la planta, sino que la adquirían a cambio de una relevante contribución por parte del vendedor.

Además, todos los compradores han manifestado peticiones para adquirir la planta que reflejan la necesidad de conseguir que ésta sea viable. Algunos de los grupos industriales solicitan que se les garantice un marco energético competitivo y otros piden un apoyo financiero institucional muy importante, además de una aportación de al menos 70 millones de dólares por parte de Alcoa.

En el marco de un acuerdo, Alcoa propone un plazo para resolver el tema energético y poder iniciar un proceso de venta con normalidad. El plazo se propone como tiempo razonable para poder verificar que se garantiza competitividad tanto en el suministro como en la regulación, pero si esto fuera garantizado con anterioridad, Alcoa no tendría problema en iniciar el proceso de venta antes del año.

El proceso de venta que se ha venido negociando hasta ahora se diseñó para una potencial venta a SEPI, con unas condiciones adaptadas a este supuesto.

El Gobierno ha confirmado que SEPI no va a adquirir la planta, por lo que Alcoa propone iniciar un nuevo proceso de venta en el momento que la competitividad del marco energético se alcance.

Decir que Alcoa no desea vender a un competidor es sencillamente desconocer la realidad de este mercado y el mecanismo de formación del precio de este metal, que se produce en competencia global como cualquier otra “commodity”.

La producción de aluminio primario en la planta de San Ciprián representa tan solo el 0,3% de la producción mundial. Su impacto en la formación del precio del metal es insignificante.

El aluminio que produce San Ciprián se comercializa en productos de valor añadido en forma de tochos para extrusión y placas para laminación, que se destinan al mercado nacional e internacional de distintos sectores industriales. Las ventas de la planta de San Ciprián en España únicamente suponen el 7% de la demanda nacional de tochos y el 18% de la de placa.

No podemos asegurar la postura de terceros, pero sí que en el caso de que haya un precio competitivo de energía se pueda llevar a cabo un proceso de venta con total normalidad.